Colombia llega al TIFF 2025 con «Noviembre» de Tomás Corredor
Conocí a Tomás Corredor hace años en Bogotá, en algún lugar de Chapinero, donde nos reuníamos con amigos para hablar de cine. Desde entonces ya era un gran narrador y un verdadero amante del séptimo arte. Es de esas personas que te generan una conexión inmediata.
Hoy, esa misma pasión por contar historias lo lleva al lanzamiento de su ópera prima, «Noviembre», que tendrá su estreno mundial en el prestigioso Festival de Cine de Toronto (TIFF) del 4 al 14 de septiembre.
«Noviembre» no es solo el debut de un director que promete; es un valiente ejercicio de memoria. Es la manera de contarle al mundo una historia que tocó a cada colombiano: un trauma colectivo que marcó una de las épocas más difíciles del país.
La película mira de frente un episodio muy doloroso de nuestra historia: la Toma del Palacio de Justicia en 1985. Ahora cuando se cumplen 40 años de este suceso, Tomás nos presenta un drama de 27 horas, centrándose en la angustia humana y consolidándose así como una de las apuestas más importantes del cine colombiano para este 2025.
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La cinta llega al Festival de Cine de Toronto
Un baño, el escenario de esta tragedia colombiana
La premisa de «Noviembre» es potente. Su sinopsis nos lleva al corazón del caos en 1985: «En medio de la Toma del Palacio de Justicia, un grupo de guerrilleros, magistrados y civiles queda atrapado en un baño mientras el infierno se desata a su alrededor. Durante más de 27 horas, el encierro forzado revela lo más profundo de cada ser humano: miedo, convicciones, contradicciones… y la desesperada necesidad de sobrevivir. Afuera, tanques y fuego; adentro, palabras como armas».
“Noviembre”, promete ser un relato con fuerza y ritmo. En palabras del propio director es “una mirada alejada de los códigos tradicionales del cine de acción y su forma de ver la guerra, se ocupa de hacer memoria desde lo que viven quienes la resisten en carne propia”.
El proyecto es una co-producción entre Colombia, México y Brasil, respaldada por las casas productoras Burning, Vulcana, Piano y TordenFilm. Cuenta además con un elenco de primer nivel encabezado por Natalia Reyes y Santiago Alarcón, y un equipo creativo liderado por los productores Diana Bustamante y Julio Chavezmontes.
40 años de la Toma del Palacio de Justicia: una herida que no sana
Para entender la magnitud de «Noviembre», es crucial recordar lo que sucedió el 6 y 7 de noviembre de 1985, uno de los episodios más oscuros y traumáticos de la historia moderna de Colombia.
Durante esos dos días, un comando de la guerrilla del M-19 se tomó por asalto el Palacio de Justicia en Bogotá, reteniendo a magistrados, empleados y visitantes. La respuesta del Estado fue una feroz retoma militar que convirtió el edificio en un campo de batalla.
El resultado fue devastador: casi un centenar de personas muertas y un Palacio consumido por las llamas. Pero no fue solo la masacre, este suceso dejó una herida abierta que perdura hasta hoy en Colombia: la de los desaparecidos, personas que fueron vistas con vida durante la retoma pero cuyo paradero sigue siendo desconocido.
Una mirada íntima a la guerra y sus heridas
Más que una reconstrucción histórica, «Noviembre» se presenta como una exploración de la condición humana en su momento más límite. Así lo describe el director en sus notas:
Noviembre es una película que nace de una necesidad: volver a mirar un momento clave de nuestra historia reciente, pero desde otro lugar. Un hecho real —la toma del Palacio de Justicia en Bogotá— nos sirve como punto de partida para una ficción que no intenta reconstruir, sino explorar.
Con todos los retos actorales y técnicos de filmar en una sola locación, la película no pretende reconstruir los hechos, sino sumergirse en lo que no se vio: en lo íntimo, lo vulnerable, lo humano. Todo ocurre en ese único escenario, un baño, lejos de la espectacularidad, donde la tensión, el miedo y la incertidumbre se vuelven insoportables.
Explorar, sobre todo, el mundo interior de estos personajes atrapados en medio de un conflicto donde, supuestamente, hay dos bandos encontrados. Pero dentro de este encierro desaparece la ideología, y toma su lugar la fragilidad, el miedo y la humanidad compartida. En la guerra, todos pierden. La violencia solo deja lugar a las heridas.
Para mí, Noviembre es el ejercicio de mirar la pérdida. La de vidas, la de certezas, la de sentido. Es también una forma de preguntarme —y preguntarnos— qué hacemos con aquello que la historia oficial no alcanza a explicar. Porque la memoria está llena de huecos. Y desde esos huecos nace esta película.
El cine no siempre tiene respuestas. Pero tiene algo aún más poderoso: la posibilidad de mirar de nuevo. Noviembre es eso. La posibilidad de volver a mirar. Un intento de entender lo que, quizás, no tiene explicación.
Noviembre es una reflexión sobre lo que nos pasa cuando todo se rompe. No hay héroes ni villanos, solo personas enfrentadas a una realidad que las desborda. Y esa realidad no es parte del pasado. Puede volver a suceder. En cualquier país. En cualquier momento.
Sobre Tomás Corredor
Formado en cine en Bogotá, Tomás Corredor ha trabajado como director de comerciales en varios países y como docente en universidades y escuelas de cine en Colombia.
En 2020 dio el salto al cine autoral con Graceland, su primer cortometraje, que escribió, dirigió y produjo de manera independiente.
Ese mismo año concluyó Lo-Fi Diary, una serie experimental de 366 micrometrajes grabados uno por día durante todo el año.
«Noviembre», su primer largometraje, se estrena mundialmente en el Festival Internacional de Cine de Toronto TIFF 50.
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